miércoles, 1 de febrero de 2012

Beneficios de la relación entre niños y mascotas

Un animal en casa ayuda a los más pequeños a integrarse, aprender a tomar responsabilidades y expresar sus emociones. Ventajas para el crecimiento integral de los chicos

Habitualmente los niños desean con fervor tener una mascota, y ven al cachorro como un juguete que puede brindarles gran diversión. 

Sin embargo, más allá del entretenimiento, la unión entre un pequeño y su mascota conlleva beneficios de gran importancia en su desarrollo personal.  

Elegir una mascota adecuada para la casa y la familia 

El primer paso es decidir qué animal se puede tener. Para ello, hay que tomar en cuenta el espacio necesario y el tiempo que se le podrá dedicar. La mascota debe poder adaptarse sin problemas al estilo de vida familiar. Si la familia vive en departamento, no es recomendable elegir un perro de grandes dimensiones e inquieto. 

Por otra parte, los animales exóticos exigen gran dedicación y mayores cuidados que un gato o un hámster. La elección de la mascota depende íntegramente de la familia, que debe informarse bien respecto de la longevidad del animal y los cuidados que requiere antes de llevarlo a casa.  

Beneficios físicos de una mascota para un niño 

Las mascotas como perros y gatos ayudan a que los más pequeños pierdan el miedo a caminar. Es bastante habitual que el pequeño se suelte y dé sus primeros pasos al intentar alcanzar a la mascota de la familia. El desarrollo motriz se produce rápidamente cuando hay un animal en la casa. Jugar con el animalito implica la incorporación de movimientos motrices como agarrar y tirar una pelota, correr o saltar. 

Por otra parte, la mayoría de los juegos implican movimiento, combatiendo así el sedentarismo al que los chicos de la generación actual están expuestos. Siempre es preferible que los pequeños jueguen en el parque o con su mascota a que pasen todo el día frente a la computadora o los videojuegos. 

Los biólogos Miho Nagasawa y Takefumi Kikusui, de la Universidad de Azuba de Japón, sostienen que “al jugar con sus mascotas las personas sufren en su interior un estallido de una hormona asociada con el instinto maternal, el enamoramiento y el placer. Se trata de la oxitocina, conocida también como la "droga del amor", que disminuye el estrés, combate la depresión e influye en la construcción de la confianza entre las personas”. 
Beneficios psicosociales para los niños 

Al enseñar a los niños sobre la responsabilidad de cuidar a un ser vivo, se fomenta en ellos el crecimiento y madurez, ya que parte del aprendizaje implica disciplina y paciencia para entrenar y proteger al animalito que tienen a cargo (por supuesto, siempre bajo supervisión de los padres). El cuidado de otro ser enseña a comprender las necesidades de los demás. 

El niño incorpora casi sin notarlo una conducta positiva: no molestar al animal cuando duerme o cuando come, aprendiendo así sobre el respeto hacia las actividades del otro. 

La percepción de otra manera de hacer las cosas, de comportarse y de vivir los ayuda a interiorizar la existencia de diferencias, a aceptarlas y a tolerarlas. Es un excelente aprendizaje que les será de gran utilidad a lo largo de toda la vida.  

Beneficios emocionales de tener una mascota 

En su relación con la mascota, los niños tienen la posibilidad de expresar sus sentimientos y desarrollar empatía. Así llegan a comprender que existen otras maneras de comunicarse fuera del lenguaje y desarrollan otra forma de expresar cariño. 

La soledad no existe para un niño con una mascota. El animalito se vuelve un amigo incondicional que siempre está dispuesto a escuchar (hay niños que gustan de hablar y contarle secretos a las mascotas) o jugar. Es un amigo que acepta al niño tal cual es, reforzando así su autoestima. 

Criar un animal ofrece también la posibilidad de aprender sobre el nacimiento, el desarrollo y la muerte. Un niño y su mascota conforman un "dúo dinámico", que se volverá con los años un vínculo de amor más fuerte. Conforma una relación especial difícil de explicar con palabras y que se resume solamente en la mirada cruzada y cómplice entre un pequeño y su mascota.

Imagen: virginiamol

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...