sábado, 19 de mayo de 2012

La historia y evolución del automóvil

La construcción del auto moderno fue el resultado de la ardua tarea de cientos de hombres a lo largo y ancho del mundo. El nacimiento de una joya moderna.
 
Pensar en un mundo moderno sin autos ni ningún tipo de vehículo motorizado resulta casi imposible. El coche es un elemento básico de la vida cotidiana: se encuentra tan incorporado a ella que uno casi ni se percata de la magnitud de dicho invento. 

Años de investigaciones, fracasos e innovaciones dieron como fruto una de las creaciones más importantes del hombre: el automóvil. 

Los antepasados del coche moderno 

La idea de crear un vehículo que permitiese la optimización del tiempo y el menor esfuerzo posible para el traslado del hombre ha estado presente a lo largo de la historia. Es así como en el siglo XV libros como “De Re Militare” mencionan la posibilidad de construir un vehículo capaz de moverse por obra de una serie de poleas y la fuerza del viento. 

Hacia fines de la centuria, Leonardo Da Vinci diseñó un vehículo de cuatro ruedas que podía moverse algunos metros con ayuda de dos personas. Los diseños comenzaron a ser cada vez más sofisticados y, si bien la gran mayoría no se llevó a cabo, es innegable que estos esbozos fueron vitales para la construcción del auto moderno. 

Alrededor de 1680, Newton realizó el boceto de un vehículo de cuatro ruedas con un sistema de propulsión a través de una caldera que puede ser considerado el antepasado más cercano del auto actual.  


Los primeros autos construidos 
 
Dar el gran salto de la teoría a la práctica conllevó tiempo y esfuerzo. En 1769, un auto a vapor de nombre Fardier fue creado por el inventor de origen francés, Nicholas-Joseph Cugnot. Este modelo, que debía detenerse cada 10 o 15 minutos para producir nuevamente propulsión a vapor, fue reconocido por la British Royal Automobile Club y el Automobile Club de Francia como el primer automóvil. Cugnot dedicó su vida entera a perfeccionar su idea, consiguiendo construir el primer triciclo para transporte de 4 pasajeros. 

Otros inventores como Pecqueur, Evans, Gurney y Hancock continuaron mejorando los autos a vapor con bastante éxito. Paralelamente, Robert Anderson construyó entre 1832 y 1839 el primer auto eléctrico con batería recargable. Sin embargo, los problemas que evidenciaban ambos autos, como la necesidad de detenerse cada cierto tiempo, llevaron a los inventores a considerar otra manera de lograr movilidad.  

Los primeros vehículos de combustión interna 

El desarrollo del motor de combustión interna a manos de Jean Joseph Etienne Lenoir y sus posteriores mejoras, entre las cuales destaca el motor de cuatro tiempos de Nicolaus Otto, fueron el puntapié inicial para la construcción de los automóviles modernos. Hacia fines del siglo XIX, Karl Benz y Gottlieb Daimler comenzaron a crear sus vehículos. 

Justamente, el triciclo de motor a gasolina perteneciente a la Benz & Company es históricamente reconocido como el primer automóvil de combustión interna; por otra parte, Daimler fabricó el primer coche de 4 ruedas del mundo. Paralelamente, comenzaron los desarrollos de coches franceses a cargo de la empresa Panhard & Levassor y posteriormente, los de Peugeot y Renault. En Alemania, los hermanos Opel decidían comenzar la fabricación de autos, mientras que en Italia nacía Fiat. Del otro lado del mundo, en Estados Unidos, Henry Ford iniciaba su imperio.  

La cadena de montaje de Ford 

Las compañías Ford y General Motors crecieron abismalmente durante las guerras mundiales, y mientras sus competidoras dedicaban sus esfuerzos a la creación de motores de barcos y otros vehículos, estas dos compañías absorbían a pequeños fabricantes. Henry Ford puso en práctica uno de los mayores inventos de racionalización del tiempo y eficacia en la construcción de automóviles: la cadena de montaje

Si bien habitualmente se lo menciona como el artífice de esta creación, la primera cadena de montaje fue patentada por Ransom Eli Olds, de Oldsmobile. Sin embargo, la rápida y pulida implementación que realizó Ford mediante la utilización de piezas fabricadas en serie y el traslado de las estructuras de manera robotizada, produjo una baja de costos y de tiempo de producción que permitió a gran parte de la población acceder a un Ford T.  

Innovaciones en diseño de automóviles 

La posibilidad de adquirir un auto le otorgó al coche el status de elemento cotidiano, de placer y trabajo y a partir de allí, las innovaciones se centraron en el diseño y la seguridad. Elementos como el apoyacabezas y el cinturón de seguridad comenzaron a formar parte integral del auto. 

Las grandes compañías enfocaron sus esfuerzos en responder a los deseos de sus clientes: diseñaron autos más grandes para las familias, deportivos para los jóvenes aventureros y pequeños para las ciudades. Las luces, las puertas, las ventanillas, los interiores y cada uno de sus elementos externos variaron en tamaño, formato, textura y color, desarrollándose así una enorme variedad de vehículos que responden a las preferencias y necesidades de todo el mundo. 

La evolución del auto sigue el ritmo de la sociedad, se adapta al hombre y es por ello que su historia no tiene fin. El nacimiento del coche moderno estuvo íntimamente ligado al vehículo eléctrico y hoy en día, por motivos de cuidado del medioambiente, las compañías han vuelto a desarrollar este tipo de transporte. 

Proyectar el futuro del automóvil implica soñar: autos híbridos, eléctricos, solares, hidráulicos e incluso voladores. En esta evolución todo es posible, al fin y al cabo este invento nació de los sueños y deseos de una mente humana.

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