lunes, 22 de julio de 2013

Mi bebé se despierta por la noche y se desvela... ¿Qué hago?

Uffff... ¿A quién no le ha pasado? Uno acuesta al bebé, lo mira dormidito en su cuna y aprovecha para hacer todo lo que no pudo hacer en el día (hay que hacer valer esas pocas horitas de paz y tranquilidad).

Llega la hora de dormir, nos relajamos, caemos en los brazos de Morfeo y de golpe... ¡Llanto! Miramos la hora: las 2, las 3, las 4 de la mañana... El horario da igual. Nos levantamos, mecemos al bebé y nada. Le damos pecho y nada. El bebé está más despierto que nunca y parece que nunca se va a dormir. ¿Qué podemos hacer?




No hay recetas mágicas para estas situaciones. ¡Ojalá las hubiese! No puedo darte ninguna solución infalible, pero sí puedo contarte qué hago yo en esas situaciones...

El recién nacido se desvela


En este caso, ¡paciencia! Es lo más normal del mundo que un recién nacido se despierte por la noche y se desvele. Al ser tan pequeños no reconocen la noche y el día, ni saben que por la noche se debe dormir. Su ritmo es diferente al de los adultos: duermen y comen cuando quieren y lo necesitan.

Mi recomendación: armáte de paciencia y, si podés, intentá dormir cuando el bebé duerme. Es cierto que una quiere limpiar, barrer, cocinar, hacerse las uñas y demás en ese tiempo pero lo más importante en esta etapa es ¡descansar!

El bebé se desvela


Suele ser bastante común que los bebés se desvelen. Las causas pueden ser muchas: duerme demasiado durante el día, escuchó a papá o a mamá y quiere jugar, está aprendiendo algo nuevo como caminar y quiere practicar, está pasando por la crisis de ansias de separación, le duele algo, le están saliendo los dientes...

Si estamos seguros de que no le duele nada ni tiene sed ni hambre y simplemente se desveló, ¡paciencia! Yo en estos casos intento relajarme y no pensar en qué hora es (el reloj es nuestro peor acompañante) ni en todo lo que tengo para hacer el día siguiente.

Intento relajarme y que mi hijo se relaje. No enciendo las luces (como mucho una luz de noche), le hablo bajito, lo mezo, le cuento un cuento y si eso no funciona, me tiro con él en la cama a jugar a escondernos o a las cosquillas. Dejo que gaste su energía... esto puede durar hasta 2 hs (¡!).

Tengo conocidos que directamente se levantan y van al living a ver dibujitos o a jugar. Yo nunca lo hice pero a ellos les funciona.


Podés inventar lo que se te ocurra para estos casos. La clave está en mantener la calma. Enfadarse y gritar no es una solución sino un problema más ya que el bebé se pondrá nervioso y le costará aún más conciliar el sueño.


En el caso de que el bebé quiera conciliar el sueño y no pueda, llore y esté fastidioso, yo lo abrazo y camino con él, bailo con él, cantándole bajito... Tarde o temprano cae rendido.

No hay pociones mágicas... Si tenés más ideas, te invito a compartirlas en este post.

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