martes, 29 de octubre de 2013

¿Parto natural o con epidural?

Es la pregunta del millón, ¿no? La semana pasada vinieron de visita unos amigos. Ella está embarazada de 7 meses. Es de esas mujeres que fueron bendecidas con la suerte de no engordar en los embarazos, al menos no engordar demasiado. No llega a 1kg por mes de embarazo, así que imagínense: ¡divina total!

Pero no voy a eso. Estuvimos hablando y me comentó que quiere tener un parto natural, sin epidural bajo ningún concepto.

Estuve pensando, dándole vueltas al asunto y me decidí a escribir este post. Antes que nada aclaro que no soy especialista, sólo una mamá con un parto encima.


¿Por qué elegir un parto natural?


Cuando se va acercando el momento del parto, los doctores suelen explicar que aplicar la epidural en un momento temprano de la dilatación puede ralentizarla o detenerla, convirtiendo un proceso natural en una agonía.

Un parto natural nos asegura que no habrá nada que lo entorpezca, seremos capaces de sentir, de manejar nuestro cuerpo y de darle el tiempo que necesite para que se prepare y dilate como es debido.

¿Por qué elegir un parto con epidural?


Si bien la epidural puede ralentizar la dilatación, cuando la dilatación está avanzada puede ser un alivio para las madres. Todo depende del umbral de dolor de cada una. Conozco mujeres, entre las que se cuenta mi santa madre, que han dado a luz sin epidural y recuerdan el proceso como algo natural, sin los dolores que describen a los gritos en las películas. Y otras que aún con epidural padecieron la situación.

Como te conté en el post sobre mi parto, yo me puse la epidural cuando estaba de 7cm de dilatación porque ya no aguantaba más. En mi caso, rompí bolsa y mi hijo nació 4hs y media después. Una vez que se rompe bolsa, el bebé presiona directamente sobre los huesos de la madre y al no existir amortiguación, duele bastante.

¿Con o sin epidural?


La decisión es personal. Mi consejo es el siguiente: intenta darle tiempo a tu cuerpo, quédate en casa el mayor tiempo posible (siempre que las condiciones así los permitan: aguas limpias si rompiste bolsa, sin pérdidas, etc.), haz tus ejercicios para relajar, respira profundo... Olvídate de la epidural, deja a tu cuerpo trabajar, respeta tus tiempos, trata de manejar el dolor pensando en tu bebé, respirando, tomando la mano de tu pareja. 

Si el dolor es insoportable, podrás pedir la epidural. ¿A qué voy con esto? No te cierres a las circunstancias. No es bueno entrar al hospital gritando "epidural" ni tampoco negarse en banda a ella. Intenta tener un parto a tu medida. ¡Respetáte!

Manejá el dolor hasta que puedas y si sentís que no podés más, no es malo ponerse la epidural. Cuanto más avanzado esté el proceso mejor... 



Creo que el mejor consejo es: respetarse, ser fiel a una misma. Intentar un parto a nuestra medida, con o sin epidural, que al final no es eso lo importante sino nuestro hijo.

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