jueves, 21 de noviembre de 2013

"Me da rechazo a darle teta a mi bebé y me siento culpable por eso"

La agitación de la lactancia es común y más habitual de lo que podemos creer. Se trata de una respuesta corporal e inconsciente de la madre hacia su hijo que genera un sentimiento de culpa muy aguzado.

El rechazo es visceral, no puede manejarse ni siquiera aunque la madre desee dar el pecho. No es algo que la madre pueda controlar, no es consciente ni pensado por eso genera una gran opresión en el pecho.


Cuando aparece la agitación de la lactancia la madre puede sentirse mala madre. Es una sensación horrible porque la madre no puede hacer que desaparezca el rechazo y comienza a sentirse mal consigo misma.


Si sentís rechazo al amamantar a tu bebé, algo que antes no te sucedía, y te sentís mal por eso, no te pierdas este post.




¿Qué es la agitación de la lactancia?


Es una sensación visceral, corporal, donde no interviene la razón, que produce rechazo hacia el niño que mama. Se da durante el amamantamiento y no durante otros momentos del día.

Pero esos momentos pueden ser una verdadera tortura para la madre, que siente que no soporta al niño, que no puede verlo mamar y tiene la necesidad de quitarlo del pecho de inmediato.

¿Cuándo aparece la agitación de la lactancia?


Por lo general sucede con bebés mayores que continúan mamando, cuando hay un nuevo embarazo o cuando se da pecho en tandem. En este último caso, el rechazo se produce con el mayor de los niños, mientras que se da de mamar sin problemas al pequeño.

¿Qué produce la agitación de la lactancia?


No hay explicación coherente. Es un proceso inconsciente que nada tiene que ver con el amor de la madre hacia su hijo, ni con el propio deseo de continuar la lactancia. Es el cuerpo el que genera el rechazo.

¿Cómo actuar frente a la agitación de la lactancia?


Primero, hay que afrontar la situación y autoconvencerse de que es un proceso inconsciente que nada tiene que ver con ser una buena madre o no. Muchas mujeres se sienten lo peor del mundo y llegan a deprimirse en estas circunstancias así que mi consejo es respirar profundo, asumir que es algo natural, buscar a alguien que haya vivido la situación para poder hablar e intentar buscar alguna solución.

Hablar con la pareja es fundamental porque es necesaria su comprensión y apoyo para pasar un momento tan duro.

Algunas mujeres sugieren limitar el tiempo de las tomas por ejemplo diciéndole al niño que puede tomar el pecho mientras mamá cuenta hasta 10 o mientras dura la canción.

En el caso de que el rechazo se produzca en alguna toma en particular (es muy frecuente el rechazo en las tomas nocturnas), quizás la solución sea intentar eliminar la toma: que sea el padre quien le dé agua al niño y lo duerma, por ejemplo.

En cualquier caso, recomiendo hablar con el bebé. Como suele suceder en el caso de lactancias prolongadas y con niños mayores, es bueno explicarles qué sucede, que mamá los ama pero que no se siente bien para dar el pecho.

Si la decisión es destetar, lo mejor es realizar un destete respetuoso sin sentirse mal. La lactancia debe ser satisfactoria para el bebé y la mamá, cuando uno de los dos ya no lo disfruta, lo mejor es finalizarla...

2 comentarios:

  1. Muy buen artículo, sobre todo para mamás que han o hemos pasado por esta situación y que podemos sentirnos "aisladas", frustradas o como monstruos al pensar en un posible "rechazo" o desamor hacia nuestros bebés. Es importante como siempre buscar este tipo de informaciones en vez de abandonar la lactancia, nadie está sola.

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